La historia
Sobre este patrón
Los zapatitos de bebé son ese proyecto al que siempre se vuelve. Gastan muy poco hilo, se terminan en una tarde y no hay angustia de tallas: un pie de recién nacido es un pie de recién nacido durante unas seis semanas, y después los zapatitos se quedan de recuerdo en una estantería.
Este par se teje desde la suela hacia afuera: un óvalo plano trabajado por los dos lados de una cadeneta inicial y, después, una vuelta entera por la hebra trasera que levanta el tejido y deja un borde limpio alrededor de toda la suela. A partir de ahí son tres vueltas lisas para los laterales, cuatro vueltas de disminución que ahuecan la puntera y una vuelta de conchas de punto alto que suaviza la abertura. La tira es una tirita corta con un ojal de cadenetas que se cose al final.
Lo he escrito en algodón porque el algodón mantiene la forma. Los zapatitos de acrílico se ablandan y se caen del tobillo a las pocas puestas; un tejido firme de algodón conserva la suela plana y la puntera redondeada, y aguanta mucho mejor los lavados, que con un bebé son bastantes.
Todo se teje en vueltas continuas, en espiral. No cierres con punto raso, no gires la labor y coloca un marcador en el primer punto de cada vuelta desde el principio. Esa costumbre es la diferencia entre unos zapatitos que quedan bien y unos que se tuercen.
Por qué te va a gustar este patrón
Me encanta que la suela y los laterales sean una sola pieza. La mayoría de los patrones de zapatitos te piden tejer la suela, tejer el empeine y coserlos después con aguja lanera y mucha paciencia, y la costura siempre acaba siendo la parte que cede. Levantar los laterales directamente desde la suela por la hebra trasera elimina ese paso entero.
Además es un proyecto pequeño de verdad. El par se lleva unos 35 gramos de algodón, un tercio de ovillo, y con lo que sobra sale una cinta para el pelo a juego. Si tienes una tarde y un baby shower el sábado, este es el patrón al que yo iría.
Coloca el marcador en el primer punto de cada vuelta desde la primera: en una espiral tan pequeña, un punto perdido se nota en la forma final.
Puntos y técnicas que vas a usar
Escrito en términos de España: punto bajo (pb) = single crochet. En gran parte de Latinoamérica este mismo punto se llama medio punto.
Tejer por los dos lados de la cadeneta
La vuelta 1 avanza por un lado de la cadeneta inicial, teje varios puntos en la cadeneta del extremo y vuelve por las hebras libres del otro lado. Es lo que convierte el círculo en un óvalo plano.
Vueltas continuas (espiral)
No se cierra con punto raso ni se suben cadenetas: cada vuelta enlaza directamente con la siguiente. Pasa el marcador al primer punto de cada vuelta para no perder la cuenta.
Hebra trasera (HT)
Se teje solo por la hebra de atrás del punto. La vuelta 5 se hace así entera: las hebras delanteras sin tejer dejan un reborde visible y el tejido que sale por encima se levanta y forma los laterales del zapatito.
Disminución invisible (dism)
Inserta el ganchillo solo por la hebra delantera de los dos puntos siguientes, lazada y pasa por las dos hebras, lazada otra vez y pasa por los dos bucles restantes. Queda mucho más plana y disimulada que una disminución normal.
Concha
Cinco puntos altos en el mismo punto, saltando un punto a cada lado y con un punto raso entre concha y concha. Es el único punto decorativo del patrón y aparece una sola vez, en la última vuelta.
Dale tu toque
El cambio más evidente es el color. El algodón blanco o crudo con un botón de madera es el clásico, pero un algodón natural sin teñir con la vuelta de la suela en otro color queda precioso y no cuesta más trabajo: basta con cambiar de color en la vuelta 5, la de la hebra trasera, para que el reborde parezca la suela de un zapato.
Si prefieres no usar botón, teje la tira dos puntos más larga, sáltate el ojal y cose los dos extremos. Pierdes el ajuste y ganas tranquilidad, que con un recién nacido suele compensar.
Hacerlos más grandes
Usa hilo grueso del n.º 5 y ganchillo de 5 mm. Las cuentas de puntos no cambian en absoluto y el zapatito terminado mide unos 15 cm.
Tira estilo Mary Jane
En lugar de coser la tira por detrás, cósela cruzada sobre el empeine, de un lateral al otro, y pon el botón en la cara exterior.
Versión sin botón
Teje 21 cadenetas en lugar de 20, sáltate el ojal de 3 cadenetas de la hilera 2 y cose los dos extremos por dentro de la vuelta de conchas.
Borde de picots
Cambia la vuelta de conchas por un picot sencillo: (1 pb en el siguiente punto, 3 cad, 1 pr en el mismo punto, 1 pb en los 2 puntos siguientes) alrededor, para una abertura más fina y calada.
Tres Tallas, las Mismas Vueltas
En el patrón escrito no cambia nada entre tallas: solo el ganchillo y el hilo.
| Talla | Hilo | Ganchillo | Largo de la suela |
|---|---|---|---|
| Recién nacido | Algodón DK (n.º 3) | 2,5 mm | Unos 8,5 cm |
| 0–3 meses | Algodón DK (n.º 3) | 3 mm | Unos 9,5 cm |
| 3–6 meses | Algodón grueso (n.º 4) | 3,5 mm | Unos 11 cm |
Errores frecuentes y cómo solucionarlos
Sobre el hilo
Sirve cualquier algodón liso del n.º 3, pero yo elegiría un algodón mercerizado. Tiene un brillo suave que luce mucho en la vuelta de conchas, no se deshilacha donde roza la tira y aguanta los lavados que va a tener cualquier cosa que lleve puesta un bebé.
Qué evitar: hilos con pelo, hilos poco torcidos y fantasías con nudos. Todos difuminan la definición del punto y, en una pieza tan pequeña, el punto es todo el diseño. Si en tu cesta solo tienes hilo grueso, úsalo con ganchillo de 3,5 mm y asume que has hecho la talla de 3–6 meses.
English version
This pattern is also available in English: Shell-Edge Crochet Baby Booties.